Y todo perfecto!
Llegue el sabado por la noche, sobre las 2 de la madrugada hora local. El vuelo fue un conazo. Se me sento a un lado un etiope que vivia en Londres que me estuvo dando la brasa todo el vuelo hablando sobre Etiopia. Asi que apenas pude dormir.
Como el vuelo llegaba muy tarde esperaba dormir en el aeropuerto hasta que las monjas abriesen las puertas del compound, pero un amigo etiope, Bebi, me estaba esperando en el aeropuerto. Cogimos un taxi y me llevo a la casa de un americano que tenia un salon lleno de colchones, asi que nos tiramos ahi (habia mas gente) y dormimos en plan comuna hippy hasta la manana. Menos mal, porque esperaba haber dormido en el vuelo y finalmente pude descansar “bien”.
La manana siguiente, que ya era domingo, fui a la casa de la madre en taxi. Habia un grupo de 20 espanoles, fisioterapeutas, recien llegados, que habian venido a ayudar a los ninos con ejercicios, y al mismo tiempo tambien llegaron un grupo de gente de Malta, asi que era un caos. Yo ya habia hablado con las hermanas para quedarme, pero no habia forma de hablar con ellas. Hable con una y me dijo que me quedase ahi, pero las instalaciones han cambiado mucho desde que yo estuve la ultima vez, asi que no lo conocia, y mi equipaje lo tenian guardado en una habitacion. Otra monja me dijo que me fuese a la casa de Asko, que es una casa con ninos seropositivos que hay a las afueras de Addis Abeba. Asi que me liaron un poco.
Sobre las doce me fui a comer con dos chicas de Barcelona (Laura y Cristina) que tambien acababan de llegar. Decidi meterlas directamente en la cultura etiope, asi que las lleve a un sitio que recordaba en el que ponian injera con carne y berbere, que es algo tipico de aqui. A Laura no le disgusto, pero a Cristina no le gusto nada de nada. Mas les vale acostumbrarse…
Quede a las tres para hablar con la madre superiora, pero no aparecio, asi que a las cinco cogi mis cosas y me fui a un hotel del centro (Piazza) con las dos chicas de Barcelona que conoci pensando en arreglar todo hoy. Para compensar la comida, ayer fuimos a cenar una pizza en un italiano. Un poco sosa, pero no se puede pedir mas.
El hotel no estaba nada mal, se llama Taitu o algo asi. Mucho mejor que los antros en los que nos metiamos en Calcutta, sin duda. Un poco sucio y viejo, algunos bichillos por las camas, y un cuarto de bano asqueroso, pero despues de haber dormido en los hoteles de voluntarios de Calcutta, esto era un palacete. El problema es que no hay agua caliente, y ayer casi me muero en la ducha. En Addis Abeba esta haciendo un frio tremendo, lluvias de vez en cuando, pero temperaturas muy bajas. Menos mal que me lleve un par de mantas del avion, porque dentro del saco estaba helado. Pero he dormido muy bien, estaba agotado del dia.
Esta manana hemos ido los tres a la casa de la madre para orientarnos un poco, y yo he decidido irme a la casa de Asko, con los ninos seropositivos, para darles algunas cosas que traia para ellos. Hay seis monjas para 440 ninos, asi que no dan a basto. Hay muchos voluntarios alli tambien, sobre todo israelies e italianos. La madre superiora de alli al saber que tocaba la guitarra me ha pedido que les diese clases de musica e ingles y despues una fisioterapeuta de alli tambien me ha dicho que me iba a utilizar para hacer terapia musical con los ninos o algo asi. Creo que no dan a basto para controlar a todos los ninos que hay ahi a pesar de haber muchos voluntarios. Pero en la casa principal tambien hacen falta manos, asi que me voy a repartir. Los lunes, miercoles y viernes trabajare en la casa principal, y los martes y jueves por ahora ire a Asko.
La aventura para ir a Asko ha sido curiosa. Hemos tardado mas de dos horas y media en llegar, y finalmente un minibus nos ha dejado tirados en una carretera sin asfaltar a las afueras de Addis, rodeados de chabolas y miseria. Nosotros no teniamos ni idea de donde estabamos ni nada, pero una mujer debio ver la cara de despiste que teniamos, se bajo del minibus y nos acompano andando. Los etiopes se portan fenomenal con todo el mundo y te ayudan siempre que pueden, ya sea para situaciones asi o para espantar a las hordas de ninos que te piden cosas por la calle. Alli hemos estado viendo a los ninos seropositivos, las instalaciones, que son fantasticas, y hemos entregado cosas que llevabamos. Finalmente nos hemos quedado a comer con los voluntarios de alli.
Esta manana una monja se ha enfadado/ofendido porque me habia ido a un hotel, asi que a la vuelta de Asko he cogido mis bartulos de hotel y me he instalado en la casa principal con los demas voluntarios. Duermo en un cuartito pequeno entre un etiope y un polaco ex-alcoholico que trabaja en la casa de la madre de Varsovia. Son buena gente. Somos ocho voluntarios durmiendo alli ahora mismo, entre ellos un espanol que se va pasado manana al sur.
Y por ahora esto es todo. Cuando pueda volver a conectarme ya contare que tal el resto de los dias. Me voy de vuelta a la casa ahora a preparar algo de cena.